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viernes, 10 de mayo de 2013

Marce > Montecristo Gran Reserva Nº 2




Hola a todos.

El pasado puente de mayo, y en compañía de mi gran amigo Adrián,  tuve la ocasión de probar esta pirámide de Montecristo. 

Me encuentro como "pez en el agua" pues los cigarros figurados me encantan, además la vitola "pirámide" es la perfección en tamaño y tiempo de fumada.

La situación es idílica: estoy de vacaciones, la compañía es inmejorable y entre los dedos tengo un tabaco cubano añejado de una de mis marcas favoritas. Todo un privilegio.

Respecto al puro, comentar que este tabaco es la primera gran reserva de Montecristo, recordemos, además que para que un Habano obtenga la calificación de Gran Reserva todas sus hojas - capa, capote y tripa - deben haber sido añejadas durante un largo y cuidadoso proceso de al menos cinco años. El Montecristo Gran Reserva Nº2 es un producto exclusivo y limitado. Únicamente se han producido 5.000 cajas numeradas en todo el mundo. Éstas están producidas con madera lacada en negro y cuentan con 15 unidades cada una. Su presentación es muy atractiva, con doble anilla, la de Montecristo y la negro-oro de Gran Reserva.

Y aunque el puro sale a la venta en 2012, se tuerce en 2011 con tabaco del 2005.

Pero vale ya de datos intrascendentes y pasemos a comentar las sensaciones de este veguero.

El cigarro es, de principio a fin, absolutamente magnífico, muy equilibrado y aromático a lo largo de sus tres tercios. El disfrute es mayúsculo y en algún pasaje de la fumada, Adrián y yo comentamos que: si realmente pueden encontrarse diferencias sustanciales entre este Gran reserva o el Original Montecristo Nº 2 con varios años de añejamiento. Vuelven a mi recuerdos similares que tuve cuando probé el Cohiba Siglo VI Gran Reserva, y me hice la misma pregunta. Ambos llegamos a la conclusión de que NO, al menos desde la perspectiva del aficionado. A los dos nos parece un purazo, pero es que un Nº 2 bien añejado de la serie regular también nos lo parece.

Diferencias o no aparte, el puro está en plena forma, de una moderada fortaleza, el sabor es delicioso, redondo, con sabor a tabaco del bueno, tabaco negro cubano, muy en la línea de la marca. Personalmente destacaría esas puntas a pimienta que siempre hallo en los Montecristo. Los aromas también son fantásticos, sutiles, el cuero y la madera de cedro impregnan con elegancia el ambiente.

En definitiva un cigarro buenísimo, fumado y disfrutado en la mejor de las compañías.

¡GRACIAS Adrián por tu inmensa generosidad!, siempre es un placer fumar juntos.

Un saludo

Marce

lunes, 23 de julio de 2012

MARCE > Montecristo Nº 2




Clásico entre los clásicos, este Montecristo Nº 2 siempre ha formado parte de mis habanos favoritos..., por su ligada, por su vitola.

Los que habéis leido algunas de mis catas sabéis mi predilección por los tabacos figurados, y dentro de estos, las pirámides ocupan un puesto preferencial. Especialmente porque todas las pirámides de las distintas marcas cubanas, me parecen excepcionales.

Recordemos que junto a este Montecristo, se tuercen en la misma fábrica, el H. Upmann Nº 2 y el Diplomáticos Nº2. Esta terna coincide en formato y mantienen los tres, similitudes en cuanto a sabor, aromas y fortaleza.

Y por otro lado tenemos también en el mismo formato el particularísimo Partagás serie P Nº2 y el delicioso Vegas Robaina Únicos.

Y aunque había fumado este Montecristo en varias ocasiones, aún tenía pendiente subir una reseña del mismo y que ocupe su merecido sitio en este blog. Siempre he presumido de que este habano es uno de mis favoritos, por tanto, su omisión aquí, me sonaba a ofensa.

En los años 70 y 80 no existían a la venta tabacos de grandísimas dimensiones como ahora. Los cepos gruesos los ocupaban algunas pirámides, algún prominente y posteriormente algún robusto. Por tanto de niño, el ver este habano en sus cajas era un deleite para los sentidos. Desde entonces conservo recuerdos a aromas de cedro y el brillo de sus aceitosas capas. Recuerdos de la niñez y alimento de fantasías...

Recientemente, y celebrando un cambio en mi vida laboral, decidí que mi fumada debería ser algo especial, y al pensar en el habano a elegir, me vino de súbito este Montecristo Nº 2.

El puro, como en otras ocasiones, me pareció excepcional. Las sensaciones que transmite este tabaco son fantásticas, tanto en sus aromas como en sus sabores. Su humo evoca al cedro y activa nuevamente mis recuerdos: fragancias a cueva (a la cueva de puros de mi padre), a madera, a cuero viejo...

Los sabores son sutiles, con un dulzor y suavidad elegantes en boca, con matices a especias y a miel, todo ello mezclado con un amargor delicioso, parecido al regaliz. Su evolución es natural y habitual, de menos a más en cuanto a fortaleza y mostrando nuevos sabores..., más profundos, con puntas de pimienta, café y chocolate.

Definitivamente un gran puro, un gran acierto, un clásico.

Fantasías de antaño, realidades presentes...

jueves, 22 de diciembre de 2011

MARCE > Montecristo - Petit Edmundo




Hoy jueves 22 de Diciembre, día de la lotería de Navidad, día de ilusiones frustradas en la mayoría de los casos..., había quedado con mi socio para comer y darnos un pequeño homenaje..., por eso de la tradición y la Navidad.

El condumnio ha pasado sin "pena ni gloria" en un restaurante en la calle Santa Engracia, en una terraza "medio acondicionada" contra las inclemencias invernales, con estufitas y un cerramiento, de esos efímeros.

Y aunque la tarde en Madrid no es especialmente fría..., hemos decidido fumar en la oficina, previa parada en el bar "de abajo" y aprovisionarnos de unas "copitas" para acompañar nuestra fumada.

La vitola elegida para el día de hoy no ha sido grande, a la postre insuficiente (al menos en mi caso), aunque esta mañana cuando compré los tabacos no sabía seguro dónde íbamos a fumarlos..., la probabilidad decía que sería en una terraza. Me equivoqué una vez más...

Finalmente el habano elegido ha sido un Petit Edmundo de Montecristo. Vitola de Galera Petit Edmundo, con 110 mm de largo x 52 de cepo.

Este cigarro, en general, es considerado por muchos aficionados, superior a su hermano mayor el Edmundo, tabaco que en lo personal, siempre me ha gustado mucho.

Pues bien, a mi esta labor de la prestigiosa marca Montecristo, me ha gustado bastante pero tampoco me parece que destaque especialmente sobre su allegado de mayor longitud.

Las 2 unidades muestran una buena construcción, flojitos de hechura y con unas capas más que correctas. Todo apunta a que la fumada va a ser buena. Su corta longitud y su generoso cepo, hacen de este tabaco un puro muy atractivo.

Los olores en frío son, como casi siempre que se trata de tabaco habano, sugerentes, livianos, pero deliciosos con mucha madera de cedro, "esto" huele a Cuba.

En los 2 cigarros practicamos el mismo corte, con dispositivo punch o bala, dado su gran cepo y el lógico buen tiro que, se supone, debe darnos. Y así es, como comprobamos rápidamente en frío.

Encendemos y empezamos a fumar. En inicio este tabaco es suave, alejado ligeramente de la linea regular de la marca. Empezamos a cambiar impresiones sobre a qué nos sabe. Hablamos de café, de pimienta y de notas especiadas. De momento la fumada es  equilibrada y compleja..., muy fina, pero le falta "algo".

Nosotros, mientras, charlamos sobre nuestros viajes: sobre Galicia y su marisco, sobre Cuba y sus cigarros, sobre México y sus playas o sobre nuestras maravillosas Islas Canarias. Y hablamos también, de los placeres de la vida, de las Navidades y hablamos de la familia. Escuchamos de fondo a Cold Play y seguimos disfrutando de nuestra copa y nuestro habano.

La parte final del puro es mucho más gustosa, coincidimos ambos, en que el puro está ahora mucho más rico, ha ganado en fortaleza, y eso enriquece el conjunto, ahora sí aparece ese "algo" que le faltaba hace un ratito, aparecen además notas mielosas y a ratos amargas, como a regaliz. También coincidimos en los aromas a madera y la untuosidad del humo..., que inunda cada rincón de nuestra pequeña oficina.

Estas unidades han quemado perfectamente (la unidad de Jesús, un pelín peor en el tramo final), pero en general han tenido una combustión homogénea y una forma de arder plana (no cónica como a mi me gusta, debido a la floja hechura en el torcido), y con una ceniza de mediana consistencia (debido al mismo hecho).

En definitiva un buen puro, pequeño, pero muy rico y equilibrado, además, suficientemente complejo. En línea con su deudo y compañero, el fantástico Edmundo.

Un saludo



miércoles, 10 de agosto de 2011

MARCE > Montecristo Especial



Este es un fantástico habano y una de las grandes fumadas de este año, sin duda.

Este verano tuve la oportunidad de fumarlo, una vez más acompañado por mi buen amigo Adrián, y disfrutamos "como enanos" de este tabaco fechado en 2002. Elegante, sutil, cargado de matices y complejísimo. Durante la hora y media que me duró el tabaco disfruté de uno de los mejores habanos que he probado hasta la fecha, delicioso. Recomendable e imprescindible. 9 sobre 10 y casi 10...

Tengo otra unidad en casa de la misma caja.

Gracias Adrián por tu invitación.

martes, 23 de noviembre de 2010

RICARDO > Montecristo Regata Serie Open


Hola.

La noche del viernes me entretuve con este cigarro.

Fué un regalo proveniente de una caja de cigarros sin tubo que me hicieron hace unos meses para probar, desconozco la fecha de envasado, pero me imagino que debía tener menos de un año desde su fabricación.

Para mi gusto, este es el más atractivo de todos los cigarros de la Serie. Un belicoso con unas dimensiones muy parecidas a una Corona Gorda, que es uno de mis formatos favoritos. Como sus hermanos, este también viene bien vestido en tono claro, con una capa sedosa al tacto y con algunas venas muy bien tratadas.

Encendido sin problemas con encendedor jet, la pereza del fin de semana me invade esa misma noche y no me apetece usar cerillas largas. Al ser más estrecho que una Pirámide o un Belicoso, decido realizar un corte parejo algo menor, en vez de sobrepasar el centímetro me quedo un poco a menos de llegar.

Al inicio percibo en seguida en sabor característico de los cigarros cubanos, gustoso, ausente de notas ajardinadas, con cierta dimensión. Me animo a pensar que esta ligada es algo mejor que el resto de los cigarros de la Serie Open. Quizá con un poco más de estructura que el resto.

Durante el segundo tercio voy sacando mis primeras conclusiones. Definitivamente Habanos ha querido crear un tipo de cigarros que pueda resultar atractivo para una nueva generación de fumadores. Es un cigarro Premium muy suave y que se fuma con facilidad sin problemas de tiro, algo recomendable para principiantes. Para iniciados puede resultar pobre de fortaleza, sabores y sensaciones, pero en cualquier caso es mejor que muchos cigarros llamados 'Premium' de otras procedencias.

En el tercio final arde un poco irregular, teniendo que ayudarme del encededor para compensar la brasa. Probablemente esto se debe a la falta absoluta de añejamiento del cigarro, no creo que se pueda atribuir este fallo a una mala construcción. La fumada duró poco más de una hora relajadamente, acompañada de un whisky con hielo.

Conclusiones:

No me ha molestado fumar este cigarro, aunque no creo que lo compre en otras ocasiones debido a su suavidad y poca consistencia. Parece que Habanos viene a indicar que esta línea Open está pensada para fumar en exteriores, algo que personalmente no recomiendo dada la ligereza de atributos de esta línea en general, creo que para poder apreciar algo de estos cigarros se deben fumar en el interior. El formato me parece precioso y me gustaría que con esta Vitola Forum se torcieran cigarros de mayores prestaciones.

Saludos.

Ricardo.

viernes, 16 de julio de 2010

RICARDO > Montecristo Especial Nº2


Hola.

Recientemente, después de un café de media tarde, estuve fumando un Montecristo Especial Nº 2, proveniente de una caja fechada en ABR’04.

De la Vitola de Galera Laguito Nº 2, hoy en día no hay mucho por donde escoger, además de Montecristo, las marcas que producen estos cigarros son: Cohiba (Coronas Especiales) y Vegueros (Especiales Nº 2), estos últimos a punto de discontinuar durante este año 2010.

Hubo otros tiempos con unos cuantos cigarros más de esta misma vitola, cuya producción ha ido terminando, los últimos en desaparecer fueron los Hoyo de Monterrey Hoyo du Dauphin en 2003 y este año, como decía, nos quedaremos sin los Vegueros, quedando limitada la producción de estos Laguito Nº 2 a solo dos marcas.

Queda claro que este formato no está de moda en estos momentos, pienso que sus años de gloria fueron entre la segunda mitad de los años setenta hasta el inicio de los noventa. Pero esos dos Laguito Nº 2 que quedan, el de Cohiba y el de Montecristo me parecen cigarros de lujo, talvez pasados de moda pero de verdadero lujo, por los siguientes motivos:

Impecablemente torcidos teniendo en cuenta su calibre fino (cepo 38).

Todo el tabaco utilizado es de primerísima calidad, tanto por el aspecto de sus capas y por la composición de la tripa, cuyos ratios de excelentes Seco, Ligero y Volado están perfectamente proporcionados.

El añejamiento actúa sobre estos cigarros como magia, alcanzando fumadas sobresalientes a partir del cuarto o quinto año de añejamiento, sin ningún tipo de estridencias o notas discordantes.

Cigarros que exigen cierta técnica y dedicación para ser disfrutados plenamente, de tiro limitado debido a la proporción ajustada de hojas de Volado y al calibre fino. Comparados con otros, estos no producen grandes humaredas, pero si humo de mucha calidad y finura que se obtiene realizando una fumada a un ritmo pausado que marca el propio cigarro.

Después de un par de meses de acondicionamiento en mi humidor, me decidí por uno de estos Montecristos. Fácil de preencender con un Bic, corte parejo sin problemas con cierta puntería, usando una guillotina nueva de una hoja, para facilitar el corte de la cabeza terminada en rabito. Final de encendido con unos soplidos y una pasada suave con el Bic.

Enseguida envía noticias de la complejidad de la fumada en un humo poderoso y fuerte, que transmite además recuerdos en sucesión a café, cacao, algunas especias, madera y cuero. Habituales estos últimos en los cigarros de la marca. Todo con muy buena dimensión y armonía.

Hacia el final del primer tercio, sin bajar excesivamente la fortaleza, gana además untuosidad, volviendo el conjunto de sensaciones en algo realmente atractivo y fino. Las notas de madera y cuero prevalecerán sobre las demás a los largo de toda la fumada.

Resulta curioso encontrar, avanzado el segundo tercio, sensaciones cremosas combinadas con la fortaleza, ahora ligeramente atenuada, pero con buena presencia. Es muy gustoso pasar el humo por la nariz para percibir con mas claridad todo lo que este cigarro está dispuesto a dar.

La ceniza es clara con discos oscuros, algo compacta. El cigarro arde parejo y sin problemas durante toda la fumada.

En el tercio final aparecen unas notas terrosas para enriquecer el conjunto, que en ningún momento ha perdido el atractivo y sigue manifestándose como una fumada de excepcional calidad.

Termino al cabo de una hora y diez minutos aproximadamente. He ido acompañado el cigarro con agua, papel y bolígrafo para tomar estas notas. Deja muy buen recuerdo en el paladar, pero con estos calores veraniegos, después de haber acabado decido tomarme un buen Ron Santa Teresa 1796 con hielo.

Conclusiones:

El Montecristo Especial Nº 2 necesita técnica de fumada e iniciación para poder disfrutar de todas sus cualidades, que como antes mencionaba, solo estarán en plenitud después de cuatro o cinco años de añejamiento, siendo además muy probable que con más tiempo sigan perfeccionándose. En mi caso, esta riqueza de sensaciones las ha proporcionado un puro de poco más de seis años.

Pienso que es un cigarro ideal para disfrutar en soledad, sin nada que nos distraiga la percepción. Se acompaña a si mismo, talvez un poco de agua para refrescar, pero no necesita ningún tipo de maridaje para realzarse.

De otras procedencias, nunca he encontrado ningún tipo de cigarro, con estas u otras dimensiones, que se acercase o asomase siquiera a proporcionar una fumada con tanta calidad, elegancia y finura. Como he mencionado:

Un Lujo.

Saludos,

Ricardo.

miércoles, 21 de abril de 2010

MARCE > Montecristo Edmundo



Contraviniendo algunas apreciaciones de aficionados, para mi, referentes..., este cigarro me ha parecido sublime desde la primera bocanada...., en un rango de fortaleza medio sus matices de sabores me ha encantado, lo había fumado hace un par de años pero hoy me ha gustado mucho más..., tal vez el hecho de que sea mi cumple, de que haya comido bien y bebido copiosamente sea determinante..., en cualquier caso, creo he mantenido un mínimo de lucidez para degustarlo objetivamente... o no, ¿quién sabe? Aromas y sabores sutiles y deliciosos, con personalidad: miel, especias y sobre todo nuez y pimienta..., mucha pimienta..., creo que en la marca Montecristo es donde encuentro más frecuentemente estos saborcitos ricos como a foie..., me encanta..., delicioso, en definitiva, me ha encantado. Un cigarro excepcional y de lo mejor que me he fumado hasta la fecha.

Recientemente vuelvo a fumarlo en compañía de Ángel García Muñoz y me ratifico en mis antiguas impresiones.

Gran tabaco, recomendable.

viernes, 12 de febrero de 2010

RICARDO > Montecristo Nº4 Reserva


Hola.

Al mal tiempo, buena cara, que dice el refrán castellano. Y tratando de poner buena cara a este viernes de lluvia y frío, después del almuerzo he decidido darme un pequeño capricho: Café, copa y puro.

Más exactamente, Café ristretto Lavazza Qualità Oro, media copa de Brandy Jerezano Solera Gran Reserva Lepanto y Cigarro Montecristo Número 4 Reserva. Para pasar un rato de tranquilidad viendo llover ahí fuera, desde el otro lado del cristal, creo que el maridaje ha sido muy bueno y bien complementado, con cierta armonía e intensidad, ausente de estridencias, de aristas amargas, ácidas o alcohólicas.

Probablemente lo mejor del conjunto haya sido el cigarro. Pero sigo reconociendo que no soy aficionado al Montecristo Número 4 y actualmente sigo sin frecuentar ese puro. Pero este era diferente, se trataba de un regalo especial que guardé durante más de dos años en mi humidor, el Montecristo Número 4 Reserva, que salió al mercado de manera limitada en el año 2007.

De la página de Habanos transcribo la siguiente descripción:

La Reserva de Montecristo rinde homenaje al Montecristo No 4, una vitola emblemática de la marca y que fue presentada oficialmente durante la Cena de Gala del IX Festival del Habano. Elaborados con hojas de tabaco procedentes de la región de Vuelta Abajo, cuyas hojas han sido especialmente seleccionadas y cuidadosamente añejadas durante tres años para de esta forma seguir respetando la tradición de distinguirse del resto.

Esta edición especial consiste en 5000 estuches de lujo numerado, laqueados en negro y que está reservada para los verdaderos amantes del Habano. Contienen 20 Habanos, con doble anilla, la de la marca y la de reserva. Por su parte este concepto de Reserva, une armoniosamente la exquisitez y la paciencia en el cultivo y añejamiento de las hojas conformando así un producto excepcional con carácter y sabor refinado.

Solo al principio de la fumada comprobé las citadas noticias sobre la exclusividad de este cigarro, metido en el aspecto habitual del Montecristo Número 4: Colorado – colorado claro, bien torcido y de capa sedosa al tacto, con buen tratamiento de venas y no excesivamente brillante. Sin la segunda anilla, el aspecto sería exactamente igual que el Número 4 de producción regular.

Preencendido fácil con un Bic, sin ningún problema se formó el aro de brasa. Corte limpio con el cortapuros bala y final de encendido casi sin ayuda del encendedor.

Primer tercio con alguna potencia, mucha riqueza y dimensión. Fortaleza dimensionada con algunas notas especiadas y notas finas muy del estilo de la marca: Recuerdos a maderas antiguas y cuero, recuerdos de olor a anticuario.

Ceniza consistente en discos perfectos de tonalidades grises claro alternados con grises oscuro, gustosa de ver y de apreciar las auto correcciones de la quemada del cigarro durante la fumada.

Tiro apropiado y sin problemas en ningún momento. Un gusto para los sentidos.

Durante el segundo tercio me sorprende la riqueza de cremosidad en las dimensiones de este cigarro, las especias han desaparecido y persisten las notas a madera antigua y fina, en un conjunto realmente especial y fuera de lo común entre la Alta Regalía.Excelente final al cabo de 40 – 45 minutos, la fortaleza regresa moderadamente y las sensaciones clásicas de Montecristo, presentes durante toda la fumada se enriquecen con algunas notas terrosas. Casi me quemo los dedos, pero ha merecido la pena el riesgo.

Conclusiones:

Desconozco si este cigarro sigue disponible en algún comercio, pero lo recomiendo a todos los aficionados con alguna iniciación, para poder percibir la riqueza y finura de matices de este Montecristo Número 4 Reserva. Lo único que puedo añadir para terminar es que ha sido una gran fumada. Corta, pero para recordar durante mucho tiempo.

Saludos,

Ricardo.

sábado, 6 de febrero de 2010

MARCE > Montecristo A



Hoy me he fumado este cigarro..., es el de mayores dimensiones que he fumado hasta la fecha, éste Montecristo A, no ha estado a la altura de mis expectativas..., una pena la verdad, pues estaba muy ilusionado con esta fumada, y la esperaba de forma ansiosa...

El cigarro es impresionante, sus 235 mm x 47 de cepo, infunde, como poco, respeto..., es un formato espectacular, de una marca además, reputada, como es Montecrsito.

El puro está bellamente construido y su aspecto es inmejorable..., el problema ha estado principalmente en el primer tercio, por el tiro insuficiente, a lo largo de los otros 2 tercios el tiro tampoco ha sido óptimo..., más bien escaso y con un sobresfuerzo para sacarle buenas bocanadas, sumad esto a sus diemensiones y tiempo de fumada (os lo adelanto ya, 2 horas y 20 minutos, quedándome para acabarlo 4 cm), pues imaginad, de locos...

Los sabores, pues un poco de lo mismo, muy cubano, eso sí, de fortaleza media y con sabores primarios, nada de maderas nobles, cuero o pimienta..., saborcito amaderado, pero muy normalito..., el segundo y tercer tercio lo mejor, mejor tiro y sensaciones aparentes, pero poco más...

Conclusiones: creo que a esta unidad, por sus problemas de tiro y su sabor, le faltaba añejamiento..., habrá que buscar en un futuro alguno con más añitos..., lo mejor los 2 Ron Legendario que me he metido pal pecho.

domingo, 29 de noviembre de 2009

MARCE > Montecristo Open regata



Marca: Montecristo
Cigarro: Serie Open - Regata
Vitola: Forum 135 mm x 46 cepo.
Presentación: Unidad suelta

ANTES DE ENCENDER
Color: Natural claro, con tonalidad brillante!!
Aroma: terroso, cubano
Hechura: Homogeneo

DURANTE LA FUMADA:
Aroma: Suave intenso
Sabor: primario
Aspereza: Sin aspereza, sólo un pelín al final en lengua
Retrogusto: amargo
Combustión: Correcta, un poco irregular
Forma de Arder: plana (buena)
Ceniza: consistente
Color de la ceniza: gris clara y estrías oscuras
Tiro: Correcto
Fortaleza: Media

Comentario general: Paso a describir este cigarro, intentando obviar todo lo que se ha hablado de él, sin prejuicios presstablecidos.

Es un puro muy atractivo para mi por el hecho de su construcción figurada, me gustan estas vitolas, a ello ayuda su doble anillado, muy elegante, la capa es clara, brillante y muy bien acabada, de momento apunta bien..., lo corto poco dejando un diámetro de unos 8 mm para intentar sacarle el máximo sabor, acierto pues el tiro es perfecto..., comienza la fumada con una fortaleza baja, suave, ligeramente herbáceo, sin llegar a molestar, a medida que llego al segundo tercio la fortaleza aumenta, me gusta, estoy en el momento algido de la fumada, está rico, percibo (en un par de caladas sólo, por desgracia) unos matices nuevos para mi y que me cuesta asociar, como a foie..., con un retrogusto dulzón muy leve a regaliz, como os digo, esto dura poco y nuevamente vuelve a su sabor entre herbaceo y terroso, esta sensación se mantiene hasta bien entrado el segundo tercio, luego el sabor vira de nuevo, aumenta su fortaleza y gana en matices, con leves notas amaderadas y una fortaleza renovada. Es un puro ambiguo y desconcertante por los vaivenes en el sabor, me sorprende también el salto irregular se que produce entre la ceniza y la capa, es decir, no es plana, en el umbral donde la ceniza linda con la capa, esta última está muy abombada, más de lo normal..., la combustión ha sido bastante buena, lo corrijo un par de veces, eso sí, es un cigarro que hay que prestarle atención, al menos esta unidad, si lo dejas reposar mucho, tiende a pagarse, potenciando así, las notas amargas y vegetales. Por todo ello este cigarro me ha dejado un poco "fuera de juego", creo sinceramente que le vendría muy bien, al menos, un añito de añejamiento, de manera que las levísimas notas amaderadas y a acuero aparecerían de forma más notoria. Le doy un 6 a este forum del que esperaba una fumada más satisfactoria.