Mostrando entradas con la etiqueta Sancho Panza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sancho Panza. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de junio de 2013

RICARDO > Sancho Panza Sanchos & The Glenlivet Single Malt 12 Years



He tardado años para entender por qué Sancho Panza es o fue una de las marcas favoritas en algunos sectores del Reino Unido. Profundizando en la Afición al whisky he conseguido descubrir que algunas sensaciones descritas de la marca encajan con mucha perfección en la expresividad de algunos whiskies. Las notas terrosas, minerales y saladas de Sancho Panza acompañan bien la similitud de notas registradas de algunos maltas y blended.

Valga esta reflexión escrita hace años como introducción al maridaje de lujo que el pasado sábado tuve la suerte de experimentar.

Hace ya tiempo, recibí con dicha el regalo de un Admirado Amigo: Una botella de Whisky The Glenlivet 12 años. He esperado pacientemente el momento adecuado de predisposición y tranquilidad necesarios para abrir y disfrutar este whisky de malta convenientemente.

También, hace ya tiempo, que no fumaba un Habano de Vitola Gran Corona, que exige en torno a las dos horas de dedicación casi exclusiva para apreciar todo lo que este cigarro puede proporcionar. Mas aun si se trata de un Sancho Panza Sanchos del año 2000, cuidado y mimado cuidadosamente durante este largo periodo. El resto, cinco puros más que quedan en la caja que voy agotando paciente y placenteramente. Al fin y al cabo el paso de los años, en este caso, juega a mi favor.

Después del almuerzo primaveral y bien regado de parrillada en familia, vuelvo a mi casa para dedicar un buen rato a las notas sensoriales magníficas que el destilado fino y este cigarro extraordinario proporcionan. Durante dos horas no hubo siquiera el más mínimo aviso de estridencia o discordancia. Tarde muy bien pasada, tarde de lujo.

El aspecto del Sancho Panza elegido era imponente. Ya de por si, en el formato Gran Corona, causan respeto sus 235 milímetros de largo para un cepo 47. Pero este Sanchos en concreto, muy bien torcido y vestido con capa colorado claro, todavía brillante, de tacto sedoso y casi graso, esponjoso en justa medida. Reposado durante largos periodos alternados de humidor y de brisa marina atlántica, avisaba del potencial de sensaciones que estaba dispuesto a ofrecer, como desafiando: “Atrévete conmigo, si eres capaz”.

Comienzo la faena sosegado, preencendiendo con una cerilla larga el pie del cigarro, nada de encendedores jet, la ocasión lo merece. Corte con sacabocados en el centro de la cabeza. Por un momento pensé en usar la guillotina de doble hoja, pero me decidí por el punch, para comprobar el estado del tiro y si fuese necesario, mas adelante corregir con la mencionada guillotina. No fue necesario. Final de encendido con un fósforo corto y unos pocos soplidos suaves.

Humo Habano Fino, elegante y gustoso que invade los sentidos con amabilidad, las notas a sal y minerales son las primeras en manifestarse, como sello de la Marca Sancho Panza. La fumada pide atención y dedicación, con semejante largo de cigarro la cadencia entre bocanadas debe ser medida. Aunque el tiro es generoso a pesar del corte estrecho, un aumento de ritmo puede arruinar el cigarro y la tarde. Calma, la deseada y cautela, que nunca está demás.

A mitad del primer tercio, cuando las sensaciones untuosas comienzan a aparecer, poso el cigarro. Lo dejo tranquilo un rato, refrigerándose un poco mientras suelta un hilo perfecto de humo azul de la combustión. Ceniza blanca sombreada, bonita y compacta producto de una quemada uniforme, que así arderá la mayor parte del tiempo, exceptuando un par de ayudas con el Bic. Poca cosa para unas dos horas de fumada.

Con cierta emoción contenida, finalmente y después de todo este tiempo de espera, saco la botella de The Glenlivet 12 de su caja y de su bonito envoltorio de papel corporativo. Con un cuchillo y con cuidado, realizo un corte limpio en la cápsula, justo en la separación entre botella y tapón. Sirvo, en una copa-catavinos grande, medio dedo de whisky.

Con cariño y cuidado agito la copa desde su pié, mirando el destilado, que sin olerlo tiene el visual semejante a un vino Fino Jerezano Superior: Dorado paja, ligero, cristalino y vivo, pero dejando el la pared de la copa mejores lágrimas, un llanto sofisticado y bonito de apreciar, que anuncia untuosidad, cremosidad y delicadeza. 

La nariz percibe con facilidad las notas expresivas y elegantes de recuerdos golosos a pastelería fina: Vainilla, crema, fruta, con un final que lleva al olor a jengibre. Todo esto con el alcohol bien integrado y sin distorsionar el conjunto. Apetece.

En boca se perciben las mismas notas que en la nariz, enriquecidas por sabores frutales que hacen pensar en plátano y piña. El alcohol sigue perfectamente integrado, el paso es untuoso y lento, dejando notas minerales y especiadas en el recuerdo.

Untuosidad esta que va derecha al encuentro del humo del Sanchos, que vuelve a pedir atención. Así como ese fondo mineral que convive bien con el del destilado. Esta primera expresión del maridaje se vuelve notoria y poderosamente placentera, alejándome del resto. Talvez, del resto del Mundo.

Hacia la mitad de la fumada ya he disfrutado de varios “medios dedos” de Glenlivet 12 en el catavinos grande. El Sancho dispara toda su cremosidad durante este largo y generoso segundo tercio, que se relaciona en mi paladar con la untuosidad del Whisky de Malta. El tiempo tiende a detenerse y así se entiende el Arte por permanencia, al que nos referimos los Aficionados cuando un capotazo del Maestro tarda siglos en su recorrido. Si, ese Capotazo que parece no haber terminado todavía.

Hacia el inicio del tercio final cometo un error con el Whisky y con el Gran Corona: 

Me entusiasmo un poco entre humo y destilado, sin darme cuenta aumento la cadencia de fumada y el resto de cigarro tiende a calentarse y ablandarse, cerrando el tiro. Echo un poco de agua sobre el Whisky y automáticamente la sensación moderada e integrada del alcohol se diluye y las notas minerales desaparecen. El conjunto de sensaciones cae, indicando bruscamente que The Glenlivet 12 se acompaña solo, a sí mismo. El agua sobra aquí. Sirve para lavarse, aunque dicen que hay algunos que se la beben. Valga ahora el viejo dicho.

Calma y reposo: Intermedio. Dejo el cigarro apagarse y enfriarse, algo receloso de que se raje la capa con las dilataciones forzadas por el aumento de cadencia de fumada. Me termino el Whisky aguado, que si bien ha perdido con el agua, sigue afirmando su untuosidad.

Me sirvo una última copa. He sido comedido y no llego a un tercio botella en dos horas, esta vez me reconozco prudente. Corto, para limpieza, el pie del cigarro con la guillotina de doble hoja y me dispongo a terminar la fumada de maridaje, encendiendo directamente con el Bic.

El tiro sigue ajustado, pero no lo suficiente como para usar de nuevo la guillotina y abrir el corte inicial de sacabocados. Despacito, que merece la pena notar ese humo fino y tradicional de los Habanos de Vieja Guardia, esas sensaciones que proporciona un cigarro que ya no se tuerce, probablemente cosas de los nuevos tiempos y del cambio generacional, pero un Habano de muy Alta Regalía que combina bien con este Whisky superior que esta vez también termina, ensamblando sus notas secundarias de roble ajerezado con las notas casi licorosas del cigarro en el tramo final, manteniendo hasta este último momento y con palabras mayúsculas la afirmación de Maridaje como placer para los sentidos, en soledad deseada, maravillosamente ajeno a todos y a todo lo demás, que sobra.

viernes, 7 de junio de 2013

Marce > Sancho Panza Quijotes Edición Regional España


Hace ya unos días me animé a fumar este puro y dejé a los pocos días, aquí en el blog, un simple comentario, a modo de avance, de lo que hoy ya es mi opinión sobre el tabaco en cuestión.

Decía así:

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Castaña pilonga y de las buenas

Próximamente...
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Una pena, tratándose de un Sancho Panza..., aunque algo previsible (a apriori) sabiendo de su condición de Edición Regional.

Pues bien,  eso es que es lo que me pareció la fumada en el momento, y así lo dejé brevemente subido en el blog. Ahora voy a intentar explicarme.

Hace ya casi dos años, que esta unidad estaba celosamente conservada en mi humidor. Lo compré casi en el momento de salir a la venta en los estancos españoles. La intención de la demora es la de siempre..., intentar enriquecer y dotar al cigarro de un mayor secado y añejamiento, buscando así un mayor equilibrio entre aromas y sabores; eso es una cosa que sólo el paso del tiempo sabe dar a nuestros puros.

Sancho Panza una marca que recuerdo con cariño desde que era niño. Tengo predilección por ella y sé el por qué. Ver y oler de chaval, en la cueva de mi padre, aquellos sensacionales y enormes"Sanchos" en sus cajas de 10 unidades o deleitarme con sus magníficas campanas, es un recuerdo que evoco, y que ahora de mayor, en mi etapa de fumador de puros, recuerdo y rememoro con entusiasmo.

Ya he comentado en las entradas correspondientes, que los Non Plus y los Bachilleres también son tabacos que me encantan.

Pues bien, el cigarro en cuestión pertenece a esta misma marca, lo sabemos por su anilla, aunque si se la quitáramos podría ser cualquier cosa, cubana pero cualquier cosa.

El formato del veguero es espectacular, su vitola de galera "prominentes" es un clásico que clasifica (suena casi redundante) a dos de los mejores puros que se pueden fumar del vitolario cubano: El Lusitanias de Partagás y el Ramón Allones Gigantes. Ambos MAGNÍFICOS (sí, sí en CAJA ALTA). En el caso que nos ocupa, este "hidalgo"no les llega ni a la "suela de los zapatos", como decimos por aquí.

El puro viste una capa brillante y sedosa, su formato es clásico y generoso, y la hechura es homogénea y esponjosa en toda su longitud. De entrada todo es bueno.

Comienza lo importante, el momento de fumar. Enciendo el habano y percibo, de entrada, un buen sabor a tabaco cubano, con cierta gracia...,  es el principio y las notas son agradables, tanto de sabores como de aromas.

La cuestión es que a medida que avanzaba la fumada, mi nivel de aburrimiento aumentaba. Sabores a tabaco negro, muy lineal en todos sus tercios, sin ningún tipo de evolución y dentro de una fortaleza muy baja. Recuerdo además un postgusto algo acartonado. Lo único salvable fue el último tercio con algo más de fortaleza y cierta agrado en sabores.


Coincido así, plenamente, con mi amigo placentino Javier (y como bien define en un foro amigo) ..."meduda matraca y monserga de cigarro..."

85 minutos de auténtico tostón de otra (y ya son muchas) Edición Regional.

Un saludo

Marce

martes, 16 de noviembre de 2010

RICARDO > Sancho Panza Bachilleres


Hola.

Hace unos días estuve fumado un Bachilleres, cigarro discontinuado que todavía consigo fumar con alguna frecuencia. Tomé algunas notas que ahora ordeno y comparto con vosotros.

Sancho Panza es una marca puros de Alta Regalía de Habanos que me gusta, tiene personalidad propia bien marcada, proporcionando a los cigarros de su vitolario atribuciones comunes distintas al resto de marcas. Infelizmente mis dos Sancho Panza favoritos terminaron su producción en el año 2006: El Julieta Nº2, Coronas Gigantes, que hace tiempo publiqué mi reseña y que no he vuelto a encontrar en el mercado. Y este Franciscanos, Bachilleres, que de tarde en tarde aparecía alguna caja sin vender en la cava de cigarros menos pensada, aunque me imagino que ya deben haber muy pocas cajas disponibles.

De todas las vitolas de la marca, curiosamente la que me parece mas expresiva es el Bachilleres, especialmente cuando tiene más de diez años de añejamiento. No estoy de acuerdo con Min Ron Nee cuando lo clasifica como el mas suave de todos los Sancho Panza, personalmente pienso lo contrario, aunque este especialista chino también escribe que no conoce bien el cigarro. Con toda esta antigüedad el pequeño Bachilleres se afirma con muy buena conjugación de los tipos de tabaco empleados, proporcionado un excelente rango de sensaciones y fortaleza notable.

Proveniente de una caja fechada en Noviembre de de 1.999, en una de las fábricas regionales cubanas de Villa Clara, se presenta vestido con capa Colorado – Colorado oscuro, sin brillo, algo rugoso al tacto y con alguna vena de capote o capa notable. Aunque bien torcido y algo compacto, transmitiendo sensación de rusticidad, común en el aspecto de algunos cigarros de la marca.

Preencendido con un Bic, corte con sacabocados y terminación de encendido con el mismo encendedor, no fue suficiente con soplar en la cabeza encendida del cigarro. Pero el proceso no ha supuesto ningún problema, especialmente en un cigarro con estas dimensiones.

Inicio de la fumada de fortaleza media – alta, transmitiendo de manera muy comunicativa y rotunda el rango de sensaciones: Salinidad y notas de recuerdos vegetales no amargos, terrosos, minerales y de alguna especia. Impacta la dimensión en un cigarro con este tamaño. Aunque los atributos son propios de esta marca, el conjunto transmite también una sensación de fumada tradicional cubana, muy Vieja Guardia, potente y elegante al mismo tiempo.

Arde correctamente, con un tiro adecuado, produciendo cantidades apropiadas de humo denso en cada bocanada. Propicia buenos y majestuosos aros de humo. Ceniza gris oscuro a discos. Compacta.

Evoluciona adquiriendo notas con recuerdos a cacao y alguna madera, moderando un poco su fortaleza, siempre presente y ganando complejidad untuosa, todo en conjunto armonioso con presencia de las sensaciones iniciales. Momentos muy gratos.

Termina al cabo de cincuenta – cincuenta y cinco minutos, afirmando nuevamente la fortaleza del principio y todo el conjunto de sensaciones. Final feliz que propone encender enseguida otro. Aunque no fue el caso, pero si la tentación.

Conclusiones:

He tardado años para entender por qué Sancho Panza es o fue una de las marcas favoritas en algunos sectores del Reino Unido. Profundizando en la Afición al whisky he conseguido descubrir que algunas sensaciones descritas de la marca encajan con mucha perfección en la expresividad de algunos whiskies. Las notas terrosas, minerales y saladas de Sancho Panza acompañan bien la similitud de notas registradas de algunos maltas y blended.

Acompañé esta fumada con un par de Famous Grouse con hielo, whisky blended este con buena presencia de maltas de lujo, The Macallan y Highland Park. Sin duda el Sancho Panza Bachilleres tiene propiedades suficientes para acompañar whiskies superiores, pero en mi caso fueron cincuenta y cinco minutos muy bien pasados.

Para repetir, mientras queden Bachilleres disponibles.

Saludos,

Ricardo.

domingo, 24 de octubre de 2010

MARCE > Sancho Panza- Non Plus


Para mi una de las mejores marevas del mercado, sabor genuino y autenticamente cubano, extraordinario sabor amaderado desde el princio al fin, absolutamente recomendable.
Ayer Domingo disfruté nuevamente de este fantástico cigarro, fechado en abril de 2008, con sus casi tres años de torcido la fumada fue sensacional.

Bien torcido, blandito de hechura y con unos aromas en frío muy cubanos.

De tiro perfecto, sus sabores y aromas me encantan de principio a fin.

Evoluciona bastante del primer al último tercio...

1erT. Empieza con una fortaleza media/alta, amaderado, notas amargas a regaliz y ausencia de notas salinas características de la marca, rico de verdad.

2y3erTs. A la par que su fortaleza se atempera, se intensifica su complejidad con puntas de pimienta, café y maderas, ya con ese "puntito" salino en el fondo de boca, realmente delicioso, una vez más me ha encantado este puro.

Sigo pensando que esta es una mareva fantástica, a ratos me ha recordado a los productos torcidos en la fábrica H. Upmann, concretamente a H. Upmann y Diplomáticos, por fortaleza media y notas amaderadas.

domingo, 10 de octubre de 2010

MARCE > Sancho Panza- Bachilleres



Vitola Franciscano: 116 mm x 40 cepo. Cigarro discontinuado en 2006.

Hoy he fumado esta unidad (del año 2006) después de comer..., pensé que me equivocaba eligiendo un cigarro suave (eso dicen de él, las webs oficiales), pero vamos a lo que vamos...

Perfecta construcción y hechura, enciende bien, combustiona perfecto de principio a fin. Aromas amaderados muy sutiles y agradables, es un purito precioso de una marca que siempre me ha gustado, especialmente su anilla y nombre.

En el apartado sabores:

1er Tercio: Muy poderoso de inicio, con un sabor bastante picante y levemente salado, con retrogusto a tierra profunda y madera, con sabor muy característico a avellanas, es curioso, pero pocas veces había sabido identificar claramente este sabor de fruto seco en un cigarro, generalmente destacan más la nuez.

2º Tercio: Baja la fortaleza, sabores a café, madera y cacao con un retrogusto amargo muy agradable, echo, no obstante, de menos puntas a cuero o dulces..., aunque el sabor es muy directo y cubano.

3er Tercio: Aparece timidamente algo de cremosidad, los sabores son los mismos del primer tercio, aumentando nuevamente la fortaleza y con ella el picor y algo de sal.

Me parece menos complejo que el Non Plus, pero con un rango de fortaleza superior. Parece mentira que un cigarro tan "chico" (vitola Franciscano: 116 mm x 40 cepo) pueda contener tanto sabor y potencia, incluso por encima de algún hermano mayor como el Belicoso. Por todo ello, le otorgo un 8 merecidísimo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

RICARDO > Sancho Panza Coronas Gigantes


Hola.

Hoy he encontrado medio olvidado en una caja de un estanco un Sancho Panza Coronas Gigantes de la Fábrica de La Habana fechado en Marzo de 2001 (ALV MAR01).

Tengo muy buenos recuerdos de este cigarro que hacía tiempo que no fumaba, esta noche después de la cena, mientras hacía algunas cosas en mi escritorio, he decidido encenderlo.

Probablemente este era el mejor de la marca, digo 'era' porque lamentablemente su producción terminó en 2006, lo que queda disponible es eso, restos a veces medio olvidados en las tabaquerías y estancos. Cuando me refiero al mejor de la marca, hago un repaso por los cigarros de Sancho Panza que he fumado, incluido el Gran Corona Sanchos y este Coronas Gigantes talvez sea el más rico en matices y sin duda el más fino de todos.

Como otros Churchill, este también agradece unos cinco años de descanso en el humidor, por eso al ver la fecha de la caja decidí comprarlo en seguida. Se trata de un estanco con muy buena cava de cigarros, bien acondicionada.

De tiro justo pero no ajustado, ha brindado una hora treinta y cinco minutos de fumada, con un solo reencendido, casi buscado, casi a propósito, para ver como reiniciaba el último tercio. Sin problemas, ni de tiro ni de sabores extraños en ningún momento.Se trata de un cigarro Premium de fortaleza media, bien torcido, con capa de bonito colorado medio con alguna vena marcada, algo característico en la marca que le da cierto tono de rusticidad, pero no perdamos la noción que se trata de un cigarro de alta Regalía.

La sensación de salinidad, muy común en los cigarros de la marca está presente durante toda la fumada, otras notas florales y algo especiadas irán apareciendo junto con algunos tonos de madera. El añejamiento le aporta una excelente combustión y cremosidad. Arde parejo todo el tiempo con una ceniza blanca muy esponjosa, daba gusto escuchar como se disolvía en el agua del cenicero, parecía alka seltzer.

Este Julieta Nº2 no tuvo nada que envidiar a sus hermanos de vitola de galera, sus características propias hicieron de él un cigarro muy interesante y fino. No lo recomendaría a nuevos aficionados porque puede cansar un poco al ser una fumada de más de hora y media, necesita ser bien cortado y bien encendido y los matices que aporta son muy sutiles, por eso tampoco lo maridaría con destilados fuertes. En este caso he bebido un par de vasos de agua.

Saludos,

Ricardo.

domingo, 5 de julio de 2009

MARCE > Sancho Panza- Belicosos



El pasado viernes la fumé una vez más y es un puro que no defrauda, al contrario, fideliza. Esta marca posee un sabor muy cubano y gustoso desde el inicio de la fumada. Generalmente está muy bien presentado y bien torcido, respecto al sabor es eso que decía, muy habano, amaderado y algo picante..., muy rico. Por todo ello le doy un 8.

Hoy vuelvo a fumar este tabaco.... Últimamente estoy consumiendo puros de bastante fortaleza (Partagás y Ramón Allones) y me pareció más suave que otras veces, sobre todo el primer tercio, luego la fortaleza aumentó y fue una auténtica delicia, se me hizo corto, para la próxima barbacoa elegiré mejor un pirámide, una julieta nº2 o un prominente. Un saludo