lunes, 23 de enero de 2012

MARCE > Rafael González Márquez - Coronas Extra

Hoy tengo la suerte de poder fumar este cigarro, gracias a la amabilidad de un buen compañero de afición.

Como muchos sabréis, esta corona gorda nunca se vendió en España, además este tabaco fue discontinuado en el pasado año 2010. 

Estas razones hacen que este tabaco esté poco comentado y reseñado en foros y blogs en lengua castellana.

Tenía muchas ganas de fumar este puro, así es que paso a comentaros mis impresiones.

La unidad pertenece a una caja fechada en Febrero de 2005, por tanto me cuentro con un tabaco con 7 años de torcido y suficiente añejamiento.

La conservación es magnífica, y el aspecto sensacional. De hechura compacta, al tacto parece bien torcido y homegéneo. Su capa es colorada y está muy bien seleccionada, totalmente lisa y sin nervaduras aparentes. Como decía el aspecto general es muy bueno.

Corto, enciendo y comienzo a fumar..., de momento los primeros compases llenan, moderadamente, de humo mi boca; el tiro es algo justo, nada generoso, pero de momento es suficiente, sé que se irá corrigiendo solo. La fortaleza es media y los sabores comienzan algo herbáceos y con recuerdos a nuez. Los aromas son buenos a pura madera de cedro y algo de cuero.

En seguida el puro va cogiendo "ritmo", el tiro mejora poco a poco y las sensaciones progresan en positivo, este primer tercio es bastante cremoso, con recuerdos dulces a cacao y canela.

La ceniza es muy blanca y consistente; con una perfecta combustión y una forma de arder cónica.

Coincidiendo con el inicio del segundo tercio, la ceniza se cae y noto un pequeño aumento de fortaleza, aunque manteniéndose en un territorio medio de sabor.

El tabaco sigue mostrando las mismas cualidades del primer tercio, de hecho, así será durante toda la fumada. Sí cabe destacar, un sabor delicioso a regaliz.

Este habano no evoluciona demasiado en sabores y tampoco muestra excesiva complejidad, pero sí que es un puro muy equilibrado y balanceado, con un gran sabor a tabaco cubano.

Esta vitola de Rafael González Márquez, se encuentra - claramente -  por debajo de otras coronas gordas de más renombre, aunque no por ello es un mal tabaco, al contrario, me ha parecido un buen cigarro, aunque algo falto de dimensión y complejidad.

Con todo y con ello, han sido 80 minutos de lo más satisfactorios y agradables, con una fumada honrada y sobre todo muy cubana.

Antonio (la persona que me consigue este tabaco) me hace un comentario, que me permito publicar, y que creo es acertado al 100% porque define muy bien este puro y por extensión a la marca.

Marce, no la considero la mejor corona gorda pero es un buen puro con una excelente relación calidad- precio. Podríamos establecer un paralelismo dentro del mundo de las marevas con el petit coronas de la misma marca. Pero esto es muy subjetivo y espero tus comentarios.

Totalmente de acuerdo con este comentario. Siempre he sido un defensor a ultranza de esta marca, por su buen sabor a tabaco cubano y por su excelente relación calidad precio. He fumado y fumo mucho esta marca de tabacos, especialmente las 2 vitolas que siempre se han encontrado en las cavas españolas: las marevas y los vegueritos, al que hoy podemos añadir las acertadísimas perlas.

Sin duda una pena que esta corona gorda no se encuentre de venta en España.

Gracias Antonio y un saludo a todos los que seguís este blog.


martes, 17 de enero de 2012

MARCE > H. Upmann Half Corona

Hace un ratito he dado "buena cuenta" a esta recientísima novedad de los estancos Españoles.

Y aunque sabía sus medidas, me sorprendo al comprobar ya en mis manos, que es un cigarro muy pequeño. Se trata de una vitola nueva: Half Corona, con 90 mm. x 44 de cepo (17,46 mm.)

El purito tiene una capa cuidadísima, con un destacado color carmelita, brillante y muy sedosa.

La hechura es homegénea en su corta longitud, así es que decido perforarlo con un sacabocados pequeño, tipo punch. 

Enciendo el tabaco y compruebo, además de que el tiro es perfecto, que la fortaleza es media y que los sabores son muy agradables: a infusiones con retrogusto dulzón y una manifiesta cremosidad. La fumada continúa..., éste habano está muy rico, es equilibrado y bastante aromático (pese a que la mayor parte lo fumo en la calle), con recuerdos a madera de cedro. Pasada la mitad del cigarro (y coincidiendo con su oxigenación por la caida de la ceniza), se vuelve más contundente, apareciendo notas más cafeteras con fondo amargo a regaliz y/o chocolate.

El cigarro se ha comportado perfecto en su y combustión y forma de arder, mostrando además una alta consistencia en la ceniza.

Pienso que este tabaco está en plenas facultades para fumarlo, sin necesidad de esperar mucho más tiempo, y aunque el tiempo seguro que le otorga virtudes, me ha parecido que es un puro fresco y bien "ligado" para ser fumado una vez puesto en el punto de venta.

En definitiva un buen cigarro, pero que para mi gusto "peca" de una dimensión algo diminuta. Creo que Habanos podría haber apostado por formatos de algo más de rendimiento en tiempo, como las vitolas "perlas" o "minutos". De hecho creo que sus 3,5 euros, hará que este tabaco sea poco competitivo teniendo en cuenta a "hermanos" cubanos con más peso en tabaco y/o en riqueza, como las perlas de Rafael González Márquez (a 2,3 €) o los Petit Coronas (3,65 €) de la misma marca; y, por supuesto, los siempre magníficos Shorts de Partagás (a 3,15 €).

Un saludo
Cigarros del Mundo. Los cigarros que fumo y que quiero compartir...


lunes, 16 de enero de 2012

MARCE > Bolívar Royal Corona


Por fin, el pasado viernes tuve la ocasión de fumar este robusto cubano, prestándole la atención adecuada.

Bolívar es un marca en la que no me prodigo demasiado, pues encuentro habitualmente notas amargas y una excesiva fortaleza, razones que no terminan de agradarme, razón por la cual no es una de mis marcas favoritas. Pese a que se tuercen junto a 2 de mis marcas favoritas: Partagás y Ramón Allones.

Este caso no ha sido distinto, es un puro Bolívar en toda su extensión, con las notas particulares de la marca.

La unidad fumada, pese a ser un robusto, está totalmente fuera de cepo (lo elegí por eso), tiene un grosor muy superior, más parecido a un cepo 52 ó incluso a un 54.

En cualquier caso el aspecto exterior es espectacular, con forma cuadrada bastante marcada (box pressed) y una capa carmelita preciosa y sedosa, muy cuidada.

Los aromas en frío son bastante profundos, como a chocolate y madera.

La hechura es homogénea y esponjosa y no creo que tenga problemas de tiro. Efectivamente así es. Corto con guillotina de doble hoja y compruebo en frío lo anteriormente dicho.

Es hora de fumar..., nada más encender compruebo de inicio una media fortaleza y unos sabores muy de la marca, con ese amargor protagonista, siempre presente.

El cigarro pronto se posiciona en un territorio de fortaleza mayor, se enriquecen los sabores, apareciendo ciertas notas avainilladas y tostadas, con predominio del café. Me recuerda mucho a su hermano el Belicoso fino.

El segundo tercio es el más complejo en general. Los aromas son amaderados, me trae recuerdos a chimenea, a cuando la madera de encina se consume. Los sabores ganan con matices más delicados y, bajo una leve cremosidad, aparecen y se mezclan recuerdos a infusiones, a canela, a regaliz y a nuez.

Y aunque hablaba de la complejidad del tercio anterior, éste último es el más poderoso y el que más me ha gustado por su predominio de café y tostados, con un fondo algo picante y mentolado.

La combustión fue algo desigual durante el segundo y tercer tercio y su forma de arder la que esperaba: cónica, perfecta. La ceniza se mostró resistente aunque algo estriada.

En general un gran puro, muy potente, aunque para mi, por debajo de otros robustos cubanos, como el Serie D Nº4 de Partagás, el Ramón Allones Specially Sellected o el Cohiba.

Un saludo


miércoles, 11 de enero de 2012

MARCE > Troya Universales

Esta tarde después de comer he visto este sencillo tabaco cubano en el humidor del trabajo. Llavaba ahí hace tiempo y hoy me he decidido a darle "candela".

Pertenece a una petaca de 5 unidades de varias que compré ya hace tiempo. Cuando las adquirí, ya me comentaron en el estanco que eran muy antiguas, el aspecto de las cajitas daban fe de ello.

Se trata de una vitola "universales" con 134 mm. x 38 de cepo y viene presenta con envoltorio de celofán.

Digo sencillo, porque es/era un puro barato, de tripa corta y mecanizado. Por tanto nos encontramos ante uno de los productos más "modestos" del vitolario cubano, aunque a día de hoy, ya discontinuado desde 2005.

La capa de este puro está muy bien tratada, es de color carmelita, no tiene nervaduras aparentes y al tacto es suave.

Procedo pues a encender el puro y lo primero que me encuentro (aunque lo intuía por su hechura apretada) es un tiro bastante insuficiente. Intento corregirlo masajeándolo cuidadosamente y de forma paulatina, a medida que fumo, el volumen de humo mejorará.

Los sabores son tradicionales, sobrios, directos y de suave fortaleza. Durante toda su amplitud, las variaciones serán escasas. Al principio las notas son herbáceas y amargas; para pasar, casi de inmediato, a sensaciones más equilibradas, con dulzor y una leve cremosidad. El tercio final es algo más agresivo, dejando en lengua y paladar sensaciones picantes. Los aromas están por encima de los sabores, cuero y madera inundan el ambiente, pese al poco humo que desprende el cigarro, se nota que esta labor es antigua. 

La combustión es correcta de principio a fin y la forma de arder es plana con una ceniza consistente, pese a ser un tripa corta.

Me sorprende sobremanera, los grandísimos comentarios que leo en la web: http://www.cigars-review.org/Troya-Universales.htm De hecho todos las críticas son notables y muy positivas, tanto es así que puntúan éste Troya nada más y nada menos que con un 8,7, quedando en el "top rated" empatado a puntos con el Vegas Robaina Don Alejandro y con el Partagas Serie D No. 4, Increíble "a todas luces".

Personalmente me parece un cigarro discreto en todos los sentidos, y aunque a ratos hay pasajes bastante gustosos, en general es un puro muy elemental.

Un saludo





lunes, 9 de enero de 2012

MARCE > Ramón Allones "Allones Extra" Edición Limitada 2011

Esta tarde he estado fumando esta Edición Limitada de Ramón Allones, especial por ser la primera Edición Limitada en la historia de la marca.

Según "Habanos SA" estas EL se distinguen por la cuidadosa selección de sus hojas tanto para capa, tripa y capote con un añejamiento de, al menos, 2 años.

Especial también es este puro pues esta vitola (franciscos: de 143 mm x 44 de cepo) ya existió hasta la década de los 70 del siglo pasado, momento en que se dejó de producir. Se trata por lo tanto de una Edición Limitada que resucita un clásico de la marca, rescatando además la anilla clásica de la marca, con un estilo muy retro. Personalmente me parece algo tristona y anticuada; anacrónica en comparación con anillas más vistosas y coloridas. Creo que en este sentido, aunque irrelevante para mi, resta atractivo visual al conjunto. Además el contraste con al anilla de Edición Limitada lo hace si cabe más evidente..., en cualquier caso me importa poco un detalle que no interferirá, a la postre, a las sensaciones que el tabaco otorgue.

En los "mentideros" se afirma que es una de las mejores EL de los últimos tiempos. Es hora de comprobarlo...

El puro en sí, destaca por su capa, color colorado maduro. Esta tonalidad es el resultado de la elección de sus hojas de envoltura de los pisos foliares superiores de la planta de tapado, la que proporciona las capas a nuestros queridos habanos.

Los aromas en frío son bastante intensos, a cedro y tierra..., a tabaco cubano.

Nada más encenderlo, compruebo que el tiro es justito, aunque aceptable. Aunque sé de antemano que esto se irá corrigiendo a medida que avance la fumada, como será el caso.

De inicio potente, aparecen en seguida intensos sabores a café con algo de pimienta. Los aromas no predominan demasiado, pero percibo madera de cedro durante toda su extensión. Este primer tramo es el mejor, dejando el tabaco un retrogusto dulce con sabor avainillado y retazos de regaliz. Gustosísimo de fumar.

El segundo y tercer tercio son más potentes y rotundos, sigue cafetero "por los cuatro costados" con puro sabor a tabaco y fondo amargo y mentolado, sobre todo al final.

Creo que este tabaco mejorará mucho con el tiempo, y aunque nos aseguran que todas sus hojas están añejadas, un par de años más harán que este tabaco termine de redondear y equilibrarse.

En definitiva un buen puro a probar.

Un saludo



lunes, 26 de diciembre de 2011

MARCE > Darío Supremos "Sonetos"

Hoy fumo esta novedosa labor perteneciente a la Joya de Nicaragua, dicen las malas lenguas, que ha sido elaborado por encargo de sus distribuidores en España (Colonial Dan Tobacco). En cualquier caso, "novedad" y recomendado tanto por Miguel Ángel, dueño de la cava con el mismo nombre y por mis buenos amigos de la familia Llano.

Las medidas exactas no las sé..., lo único que puedo apuntar es aproximado, pues no encuentro información apenas de esta serie de puros. El cepo parece un 50 y la longitud algo superior a un robusto cubano.

El puro presenta una capa colorada madura de tonos mates y con distintas tonalidades. Está muy bien construido y tiene un magnífico aspecto, algo apretado de hechura y acabado en "rabo de cochino" en su perilla. Parece ser que está característica se está poniendo de moda.

El cigarro se presenta con 2 anillas: la principal es ancha, dorada y negra, pone darío y la cruza una banda roja, muy a lo "Rayo Vallecano"; la otra (la que cubre y protege el pie) es dorada y "reza": Supremos Estelí Nicaragua, me gusta el esfuerzo que hacen algunas marcas en anillar el pie, protegiéndolo así de roturas innecesarias, además de comunes. Con eso y con todo, la anilla principal no me agrada mucho.., aunque no pasa nada..., no me la pienso fumar.


Los aromas en frío son muy tenues y no destacan especialmente, raro esto último, pues es también habitual olores profundos en la mayoría de los tabacos nicaragüenses.

Realizo un corte con perforador tipo bala y compruebo en frío un tiro suficiente.

El inicio de la fumada es interesante, con buen sabor a tabaco, suficiente fortaleza y matices cafeteros, tostados y algo de chocolate.

Es durante el segundo tercio, cuando se suman matices muy ricos a infusiones, dejando un retrogusto dulce muy agradable en el paladar, me encuentro, sin duda, en lo mejor del cigarro. Demás se suman notas leves a regaliz, apareciendo, poco después sabores mentolados.

La parte final del tabaco es más fuerte y contundente, me está durando "lo suyo" y aunque no he mirado el reloj, le calculo, al menos, 90 minutos de fumada.

Destacar como cualidades la óptima combustión de principio a fin y su forma de arder cónica

Por el contrario la ceniza es poco consistente y al aplastarla con el dedo (práctica habitual en mí para comprobar la dureza de la tripa) compruebo que es muy blanca y de poca consistencia.

En definitiva un buen puro nicaraguense, que viene a sumarse a los ya destacables cigarros de la "casa" Los Joya de Nicaragua Serie Antaño, la Serie Cabinetta o los honrados Rosalones.

Un saludo


                           


jueves, 22 de diciembre de 2011

MARCE > Montecristo - Petit Edmundo




Hoy jueves 22 de Diciembre, día de la lotería de Navidad, día de ilusiones frustradas en la mayoría de los casos..., había quedado con mi socio para comer y darnos un pequeño homenaje..., por eso de la tradición y la Navidad.

El condumnio ha pasado sin "pena ni gloria" en un restaurante en la calle Santa Engracia, en una terraza "medio acondicionada" contra las inclemencias invernales, con estufitas y un cerramiento, de esos efímeros.

Y aunque la tarde en Madrid no es especialmente fría..., hemos decidido fumar en la oficina, previa parada en el bar "de abajo" y aprovisionarnos de unas "copitas" para acompañar nuestra fumada.

La vitola elegida para el día de hoy no ha sido grande, a la postre insuficiente (al menos en mi caso), aunque esta mañana cuando compré los tabacos no sabía seguro dónde íbamos a fumarlos..., la probabilidad decía que sería en una terraza. Me equivoqué una vez más...

Finalmente el habano elegido ha sido un Petit Edmundo de Montecristo. Vitola de Galera Petit Edmundo, con 110 mm de largo x 52 de cepo.

Este cigarro, en general, es considerado por muchos aficionados, superior a su hermano mayor el Edmundo, tabaco que en lo personal, siempre me ha gustado mucho.

Pues bien, a mi esta labor de la prestigiosa marca Montecristo, me ha gustado bastante pero tampoco me parece que destaque especialmente sobre su allegado de mayor longitud.

Las 2 unidades muestran una buena construcción, flojitos de hechura y con unas capas más que correctas. Todo apunta a que la fumada va a ser buena. Su corta longitud y su generoso cepo, hacen de este tabaco un puro muy atractivo.

Los olores en frío son, como casi siempre que se trata de tabaco habano, sugerentes, livianos, pero deliciosos con mucha madera de cedro, "esto" huele a Cuba.

En los 2 cigarros practicamos el mismo corte, con dispositivo punch o bala, dado su gran cepo y el lógico buen tiro que, se supone, debe darnos. Y así es, como comprobamos rápidamente en frío.

Encendemos y empezamos a fumar. En inicio este tabaco es suave, alejado ligeramente de la linea regular de la marca. Empezamos a cambiar impresiones sobre a qué nos sabe. Hablamos de café, de pimienta y de notas especiadas. De momento la fumada es  equilibrada y compleja..., muy fina, pero le falta "algo".

Nosotros, mientras, charlamos sobre nuestros viajes: sobre Galicia y su marisco, sobre Cuba y sus cigarros, sobre México y sus playas o sobre nuestras maravillosas Islas Canarias. Y hablamos también, de los placeres de la vida, de las Navidades y hablamos de la familia. Escuchamos de fondo a Cold Play y seguimos disfrutando de nuestra copa y nuestro habano.

La parte final del puro es mucho más gustosa, coincidimos ambos, en que el puro está ahora mucho más rico, ha ganado en fortaleza, y eso enriquece el conjunto, ahora sí aparece ese "algo" que le faltaba hace un ratito, aparecen además notas mielosas y a ratos amargas, como a regaliz. También coincidimos en los aromas a madera y la untuosidad del humo..., que inunda cada rincón de nuestra pequeña oficina.

Estas unidades han quemado perfectamente (la unidad de Jesús, un pelín peor en el tramo final), pero en general han tenido una combustión homogénea y una forma de arder plana (no cónica como a mi me gusta, debido a la floja hechura en el torcido), y con una ceniza de mediana consistencia (debido al mismo hecho).

En definitiva un buen puro, pequeño, pero muy rico y equilibrado, además, suficientemente complejo. En línea con su deudo y compañero, el fantástico Edmundo.

Un saludo